El inmueble no tiene estado; lo tiene cada operación
El mismo piso puede estar en venta, alquilado por temporada y en gestión a la vez, cada operación con su precio, su estado y su cliente. De esta regla nace todo lo demás.
Para agencias que venden inmuebles a compradores extranjeros y luego se los gestionan. El sistema lleva el inmueble por toda su vida: venta, entrada en gestión, alquiler, mantenimiento.
Los CRM inmobiliarios al uso están hechos para vender y se acaban en la palabra «vendido». La agencia que además gestiona lo vendido compra un programa de reservas y otro de facturación: tres sistemas que no se hablan entre sí. Entre ellos va una persona copiando los mismos datos a mano. En la factura de los programas ese tiempo no se ve; en la nómina, sí.
El mismo piso puede estar en venta, alquilado por temporada y en gestión a la vez, cada operación con su precio, su estado y su cliente. De esta regla nace todo lo demás.
Demandas con zonas en el mapa, página propia de selección para el cliente, visitas, tareas y embudo de operaciones. La solicitud de la web crea sola el cliente y la tarea del agente.
Escaparate propio de inmuebles, presentación en PDF y exportación a idealista y otros portales.
Reservas con los calendarios de los portales sincronizados, limpiezas con checklist y fotos, pagos al personal y portal del propietario con liquidación mensual. Ahí está el ingreso recurrente de la agencia, y es justo lo que hoy vive en hojas de cálculo.
Facturas con numeración correlativa, huella y QR según Verifactu, libros de IVA para el modelo 303, conciliación del extracto bancario en Norma 43 y cobro con tarjeta por Stripe Connect.
El contrato se imprime en el idioma del cliente, no en el del agente. Si vendes a alemanes, suecos o polacos, esto deja de ser un detalle.
Quién ve qué lo decide la base, no la interfaz: 128 reglas sobre 54 tablas. Un empleado no verá lo ajeno ni pidiendo los datos por fuera de la pantalla.
Capturas en español, que es donde se vende el producto. La interfaz cambia a siete idiomas, documentos impresos incluidos.




A la izquierda, lo que una agencia suele pagar hoy. A la derecha, lo mismo en un solo programa.
125–170 €/mes
orden de magnitud del mercado español
149 €/mes
puestos del equipo incluidos
A esas cifras se suman las horas de alguien pasando los mismos datos entre tres programas. En la factura no se ven.
Comparación con los CRM inmobiliarios más usados en España, según la información pública de sus productos en agosto de 2026. No damos nombres a propósito: el contenido de sus planes cambia, y discutir el precio ajeno con una agencia es una conversación perdida. Si tu programa hace algo de esta lista, dínoslo y lo corregimos: preferimos una tabla incómoda a una tabla falsa.
El producto es joven: el primer commit es del 18 de agosto de 2026. El día a día completo de la agencia funciona y está probado: clientes, inmuebles, operaciones, selección, reservas, limpiezas, pagos, portal del propietario, facturas y libros de IVA. Tres cosas están conectadas pero aún sin rodar: el cobro con tarjeta al cliente de la agencia, el envío de viajeros al Ministerio y la sincronización con Smoobu y Lodgify, comprobada contra sus API pero no en el trabajo diario. Ninguna de las tres impide empezar el primer día, y lo decimos antes y no después de firmar.
Next.js y TypeScript en la interfaz, Supabase y PostgreSQL en los datos: 54 tablas, 128 reglas de acceso, 112 funciones y 37 disparadores. Once librerías externas en todo el producto es una decisión, no una casualidad: cada librería ajena trae su estilo, su localización y sus actualizaciones. Por eso el calendario de visitas, el tour de la interfaz, la lectura del extracto bancario, el generador de calendarios .ics y el QR de la factura están escritos aquí.
Mándanos la exportación de inmuebles y clientes: la cargamos antes de la reunión y verás tu agencia por dentro, no una demo. La migración desde tu programa actual la hacemos nosotros, no tu empleado.
Rellenar el formularioAbrir mansaria.com